2 1En su locura, los malvados se dicen unos a otros:   «Nuestra vida es corta y triste, todos tenemos que morir. ¡Nadie ha vuelto de la muerte!   2»Nacimos por casualidad, y cuando nos llegue la muerte, nadie se acordará de nosotros. Nuestro aliento es como el humo; nuestro pensamiento es una pequeña chispa que produce el latir del corazón. 3Cuando esa chispa se apague, nuestros cuerpos se convertirán en polvo y nuestro aliento desaparecerá como un soplo. 4Pasado el tiempo seremos olvidados y nadie recordará lo que hemos hecho. La vida pasa como una nube, que no deja ningún rastro; se deshace como la neblina cuando sale el sol. 5Nuestra vida se va como un suspiro; la muerte nos llega a todos, y de ella nadie se salva.   6»¡Disfrutemos de la vida, como lo hacen los jóvenes! 787-8¡Bebamos los mejores vinos, usemos los más finos perfumes y disfrutemos de las rosas, antes que se marchiten! 9¡No faltemos a nuestras fiestas! ¡Dejemos por todos lados recuerdos de nuestra alegría! ¡Para eso vinimos a este mundo!»   10Los malvados también dicen:   «Maltratemos a los pobres, no importa que sean honrados; no tengamos compasión de las viudas, ni respetemos a la gente anciana. 11¡Que sea la fuerza nuestra ley, pues de nada sirve ser débil!   12»¡La gente buena es un estorbo! Se opone a todo lo que hacemos; nos reprende por no obedecer las enseñanzas de Dios. No le agrada que despreciemos la buena educación. 13Los buenos están orgullosos de conocer a Dios; ¡hasta se creen hijos de Dios! 14Rechazan nuestra manera de pensar. ¡Su presencia nos molesta! 15¡Su vida es muy distinta a la nuestra y su manera de actuar es diferente! 16Se apartan de nuestra compañía, y nos rechazan como si tuviéramos una terrible enfermedad. Dicen que los buenos son felices después de la muerte, y se sienten muy orgullosos de tener a Dios por Padre.   17»A ver si es cierto lo que dicen, veamos cómo será su muerte. 18Si realmente son hijos de Dios, él los ayudará y los librará de todos sus enemigos. 19Vamos a insultarlos, vamos a torturarlos para ver hasta dónde aguantan. 20Les daremos una muerte dolorosa y humillante; vamos a ver si es verdad que Dios vendrá en su ayuda». El error de los malvados 21Los malvados piensan así, pero están muy equivocados: su propia maldad los mantiene ciegos. 22No pueden entender los planes de Dios; no creen que él premia a la gente buena y obediente. 23Dios nos hizo semejantes a él, para que vivamos para siempre. 24Pero la muerte entró en el mundo por la envidia del diablo, y los que pertenecen al diablo son atrapados por la muerte.
Can i read the Bible on my phone/tablet?
Selected Verses